Panadería artesanal de masa madre en un pabellón de cristal sobre el agua. Horneamos con energía solar y agua de lluvia.
Fermentamos setenta y dos horas. Harina de trigo entero molida en piedra en la Ciudad de México, agua de lluvia captada y filtrada aquí mismo, sal de Colima. Nada más.
Lo apartamos de la hornada del día y lo tenemos listo a la hora que elijas. También lo llevamos a tu casa en Avándaro y Valle de Bravo.
Trabajamos con Ramalhos, fabricantes portugueses de horno artesanal. Uno de convección y uno de gaveta, cada uno para lo que hace mejor.
Estamos dentro del showroom de Concepto Q, en un volumen de cristal abierto al bosque y a la cascada. El horno se ve desde la mesa.
Todo lo que gasta la panadería lo produce el terreno. La luz sale de la cubierta fotovoltaica del estacionamiento; el agua la junta la lluvia en la cubierta del pabellón y se filtra aquí mismo, ocho pasos antes de tocar la masa.
Los cajones están cubiertos por una pérgola fotovoltaica: da sombra a los coches y, al mismo tiempo, genera la electricidad de la panadería.
El sistema es de CO Tech, instalado con Concepto Q. Capta el agua de la cubierta, aparta el primer volumen de lluvia —el más sucio— y la pasa por un tren de tanques antes de guardarla.
Dentro del showroom Concepto Q. Saliendo de Valle de Bravo tomas la Av. Toluca hacia Avándaro; en el club de golf sigues por Ruta del Bosque unos 400 metros. El pabellón de cristal se ve desde la calle, a mano derecha.
Cómo llegar